junio 06, 2008

Memoria Crítica como se constituye hoy el sujeto pedagógico

Grupo No Asistido Nº 1

Integrantes:
Juan Silverio
Marquis Alí León
Maritza Vásquez
Naybi Chamate


¿Cómo se constituye hoy el sujeto Pedagógico?

El ser humano puede conocer por si mismo su propio proceso, mediante la reflexión mientras piensa, actúa y siente. En el diario vivir contamos con espacios para participar activamente en la construcción del propio conocimiento y disfrutar exitosamente de los resultados del esfuerzo que esto implica. Cualquier habilidad requiere ser aprendida y particularmente se logra en situaciones académicas, de manera estrecha con algún conocimiento o disciplina.
Antes de entrar de lleno en la elaboración del perfil del nuevo sujeto pedagógico hay que tomar en cuenta algunos aspectos socio emociónales y culturales, humanos, para tratar de entender el proceso enseñanza – aprendizaje. Un grupo de teorías sociales y del ámbito de la educación, fuertemente influidas por el llamado reduccionismo teórico y metodológico, justifico cual era el conocimiento verdadero. La preocupación por la búsqueda de leyes universales de la conducta humana y la atención por los comportamientos observables, cuantificables, lleva a aceptar aparentes mecanicistas, estáticos, que nos hacen pensar que los individuos pueden ser estudiados de modo objetivo, mediante análisis prácticos, aislando e ignorando el contexto socio emocional y cultural; a través de la postura positivista las investigaciones se olvidaron del componente emocional y las valoraciones que existen en toda interacción social .
Las practicas pedagógicas no deben ser un accionar irreflexivo que pueda llevar a la robotización, sino mas bien deben estar apoyadas en el análisis y la reflexión critica, para tratar de mejorar los niveles de calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Según Echeverría (1994), las emociones al igual que las motivaciones son estados internos, difíciles de observar o medir en forma externa. Las emociones las asociamos con los quiebres, esto es, con las interrupciones en nuestra transparencia en el fluir de nuestro actuar pedagógico. Al hacer un análisis critico de las practicas pedagógicas se descubre que al producirse los episodios críticos que son momentos concretos de quiebre en la rutina pedagógica en el cual el docente entra en conflicto emocional y/o intelectualmente por la forma de interacción con el alumno, se modifica el espacio de posibilidades de acción pedagógica adecuada. La emoción por tanto, es una distinción que hacemos en el lenguaje para referirnos al cambio de nuestro espacio de posibilidades a raíz de determinados acontecimientos. Cuando hablamos de emociones, podemos hablar de sentimientos y que existen circunstancias particulares que las desencadenan.
Lenin dijo “ (….) sin emociones humanas no se ha acometido ni puede acometerse la búsqueda humana de la verdad “. Sin embargo, una gran emotividad puede en ocasiones, traer junto un reflejo distorsionado, alterado, de los objetos, la interpretación subjetiva de los hechos, errores lógicos en las conclusiones y valoraciones. Los sentimientos son el reflejo en el cerebro del hombre, de sus relaciones reales, de las relaciones del sujeto que experimenta las necesidades con los objetos que tienen significado para el.
Al interpretar la actividad pedagógica profesional como un conjunto de acciones encaminadas al logro de un determinado objetivo, se pone de manifiesto la comprensión de la actividad como un sistema funcional.
“Al determinar las principales funciones de la actividad pedagógica (como un sistema funcional), entenderemos por tales aquellos efectos de la actividad que satisfacen necesidades, objetivamente existentes, de vital importancia e indispensable para la conservación y desarrollo del proceso pedagógico”.
Se puede asegurar que las principales funciones que debe cumplir la actividad pedagógica profesional son: la función instructiva – informativa, la que exige que el profesor equipe a los alumnos de los conocimientos fundamentales de las diferentes asignaturas que imparte.
La actividad pedagógica es uno de los dominios más complejos del trabajo humano. Su realización exitosa plantea al docente la necesidad de poseer una sólida formación científica, humanística, así como profundos conocimientos, capacidades y habilidades pedagógicas; de manera que se entiende que es una actividad que esta dirigida a la transformación de la personalidad del alumno, en función de los objetivos que plantea la sociedad a la formación de las nuevas generaciones.
Esta actividad se desarrolla en el marco de un proceso de solución conjunta de tareas pedagógicas tanto de carácter instructivo como educativas, y en condiciones de plena comunicación entre el docente, el alumno, el colectivo escolar y pedagógico, la familia y las organizaciones estudiantiles; así podemos hacernos la pregunta titulo de esta reseña ¿ Cómo se construye el sujeto pedagógico? ; Se pueden señalar algunas características de la actividad pedagógica y también del sujeto o docente en este caso: Tener un carácter transformador, es una actividad muy creadora, debe tener una carácter humanista; siendo la actividad pedagógica un proceso eminentemente dinámico requiere de un alto nivel de planificación y proyección.

Para lograr una construcción adecuada del conocimiento, resulta necesario que el sujeto mantenga actualizada la información que posee sobre el estado real del aprendizaje de sus alumnos. Esto si bien, no es una condición suficiente para alcanzar un adecuado nivel de logros de aprendizaje, en sus discípulos si resulta una condición necesaria para dirigir adecuadamente el proceso sujeto - educación. Por lo tanto es muy ventajoso contar con un procedimiento que permita constatar el nivel de conocimiento real que tiene el docente sobre la marcha del aprendizaje de sus alumnos.
Evaluar al docente no es proyectar en él las deficiencias o razonables limitaciones del sistema educativo, sino asumir un nuevo estilo, clima y horizonte de reflexión compartida para optimizar y posibilitar espacios reales de desarrollo profesional de los docentes, de generación de culturas innovadoras en los centros.
Al construir al sujeto tenemos que evaluarlo, para ir construyendo ese sujeto, partiendo de esta premisa, podemos elaborar un concepto, a través del cual, se realice un proceso sistémico de obtención de datos validos y fiables, con el objetivo de comprobar y valorar el efecto educativo que produce en los alumnos el despliegue de sus capacidades pedagógicas, su emocionalidad, responsabilidad laboral y la naturaleza de sus relaciones interpersonales con alumnos, padres, directivos, colegas y representantes de las instituciones de la comunidad.
La evaluación es un juicio de valor que necesita referencias bien consolidadas para desarrollar y con los que contrastar la realidad evaluada, más esta verificación exigiría plena coincidencia en la identificación de tales referencias y en su aplicación. Lo que nos facilita una clave para la determinación de las dimensiones que debe comprender la parte operativa del desempeño del docente y por lo tanto resulta muy útil para la construcción de una definición operativa del concepto en si.
Es bien importante el clima donde se desarrolla la clase o llámese también el ambiente que genera con su actuación el sujeto y el trato que le da a sus alumnos, Como parte del clima se tendrá en cuenta las formas de comunicarse, que en todo caso, no deben ser autoritarias, ni formales, sino afectivas, de cooperación y las relaciones deben ser de respeto, pero a la vez armoniosas y agradables, sin perder de vista que el ser humano no acepta una excesiva formalidad.

No hay comentarios: